¿Saben ustedes que durante una tormenta el león da la cara al viento para que su pelambre no se desordene? Yo hago lo mismo: doy la cara a todos los problemas: es la mejor manera de permanecer peinada. Así lo dijo Leopoldo Marechal en uno de sus escritos y de esta misma forma lo debemos aplicar a nuestra vida diaria.
No es ninguna ciencia oculta que en todo momento queramos lucir sensacionales para nuestros esposos, compañeros, novios, amigos o público en general. Pero con las cargadas agendas del trabajo, los niños en el cuido, sin mencionar los que son grandes y tienen asignaciones más actividades extracurriculares, los esposos y las tareas del hogar: ¿A cuántas le sobra tiempo para arreglarse?
En mi caso (que es el único del que puedo hablar a ciencia cierta) trato de pulirme el pelo los viernes cuando todos se duermen para recibir el fin de semana regia. Ya sea para pasarlo en casa cocinando para mi familia o en algún parque de pelota compartiendo y dialogando con mis “compañeras de equipo”, el fin es verse bien. Aunque el sábado, amanezca con ojeras que taparé con maquillaje, definitivamente de cara al viento. Nunca el gel se ha vuelto mi mejor amigo porque debo admitirles que el pelo riso nunca fue mi mejor aliado.
En mejores ocasiones, cuando sobra el tiempo para ir al beauty, el día se vuelve toda una odisea porque aprovecho para que me hagan pelo, manos, pies y entre ratitos yo misma sacarme las cejas. Termino muerta de cansancio, por el tiempo consumido y con la ajorada agenda que llevo, tengo que hacerme el dubby (sin que nadie me vea) antes que se me sude la pollina y tratar que ningun filito me dañe el esmalte. Entonces es cuando surge la frase curiosa: “A la verdad que las mujeres se tienen que chavar para verse bien”.
Nada que ver. Las mujeres “nos chavamos” por presión social. Las mujeres somos y siempre seremos bellas, no importa el problema o situación y la agenda cargada o vacía que tengamos. El secreto es la proyección. Proyéctate con positivismo. Si te sientes bien y lo proyectas, todos te verán radiante. Diseña tu estilo, da cara al viento y saca la diva que llevas dentro. Según la Real Academia Española, la palabra DIVA, es el adjetivo para una persona que goza de fama superlativa y poeticamente hablando, el sinónimo de Diosa. Como siempre digo: “Antes muerta que sencilla”.
En tiempos de crisis, hay asuntos más importantes en lo que debemos gastar sin olvidar que las mejores cosas, el dinero no las compra. Como dijo Coco Chanel: "Las modas pasan, el estilo prevalece". Crea tu estilo y se feliz que aún en la tempestad, puedes seguir siendo una DIVA.
con amor,
Sheila Pérez de Carnevale

Muy cierto!!!
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