Todos los que se han enamorado alguna vez saben que el amor no viene solo. Paulo Coelho escribió una vez: “No existe amor en paz. Siempre viene acompañado de agonías, éxtasis, alegrías intensas y tristezas profundas”.
Qué bonito cuando amamos de forma recíproca y recibimos amor a cambio. Pero que difícil cuando las cosas se complican y no sabemos qué hacer. ¿Es justo confundirse? Sí, muy justo. Lo que no es justo, es cometer errores por confusión. Eso no se justifica.
Una vez pregunté por el manual de instrucciones y los que me escucharon a toda prisa pidieron copias, aún sin saber si existía. Pues lamento informarles, que de las cosas que trae el amor, el manual de instrucciones no está incluido. El amor es algo que cada quien hace y que cada quien (como creador de su amor) debe manejar.
Podemos pedir consejos a personas con experiencia que nos den alternativas u opciones. Por lo general, el comportamiento del ser humano, aunque no tiene manual de instrucciones, es protocolar en varios puntos y por eso los consejos funcionan. Me explico:
La mujer si es ama de casa a tiempo completo, entre las tareas del hogar y los niños, no le sobra mucho tiempo para estar arreglada en las tarde cuando el esposo llega. Si la mujer trabaja fuera, generalmente esta arreglada pero con la casa hecha añicos. Ambas situaciones, nos estresan y nos enloquecen.
“El hombre es hombre”. Este espécimen raro, tiene el talento innato de trabajar, proveer, ser padre, ser atletas y sentarse a ver el futbol con la expresión en el rostro de que aquí no pasa nada. También están los que no trabajan y no hacen mucho, pero de esos no voy a hablar.
¿Y qué tiene q ver esto con mi escrito? Pues que a pesar de no traer el manual de instrucciones, el que todos se parescan tanto permite que las experiencias de algunas, ayuden a otras. Ese es el verdadero manual. El que cada quien escribe a base de su experiencia y comparte con los menos experimentados.
En mi caso, ese manual con experiencias sí funcionó. Hace varios días mi nave confrontó turbulencias. Llame a mi manual de instrucciones y basándose en sus experiencias, me ayudó. Qué bien me sentí teniendo un guía, alguien experimentado que me levanto y me dijo: “A mí me pasó. Esto es así y asá y debes hacer esto, aquello y lo otro. Pero la decisión es tuya”.
¿Qué decidí? Pues seguir adelante. Yo no soy de las que se quitan. Mi familia, mis hijos y mi hogar son mis prioridades en este momento. Ya la turbulencia pasó y ahora estoy calmando los nervios, esperando el aterrizaje. Todavía quedan razones para luchar y salir adelante. Nadie dijo que sería fácil y lo que necesitamos es que sea posible.
¿Por qué comparto esto que me pasó? Porque de esto se trata mi Blog; de Vivencias…
Con amor,
Sheila Pérez de Carnevale
PD. Si me tardo en escribir, es que la nave aterrizó en una segunda luna de miel... “Después de la tormenta, viene la calma” y “Lo que no nos mata, nos hace más fuerte”…


que bien q la turbulencia paso!! Siempre busque el manual y no lo consegui, pues como no lo consegui me propuse a hacer lo q dices aqui, escuchar la voz de la experiencia y comunicar con mi pareja lo q me gusta y lo q no tambien. Desde ahi...las turbulencias pasan y no se quedan!
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